ENFERMEDADES INFECCIOSAS






CONCEPTO DE ENFERMEDADES INFECCIOSAS
La salud es el comportamiento biológico normal de un ser vivo, de cuyo estudio se encarga la Fisiología; por el contrario, la enfermedad, a pesar de las numerosas definiciones, sólo significa el funcionamiento anormal de un organismo, de cuyo estudio se encarga la Patología. Podemos definir la enfermedad como el conjunto de alteraciones, tanto morfológicas como funcionales, originadas por la acción específica de un agente morbígeno sobre un organismo sensible y por la reacción en contra de éste.
La Enfermedad infecciosa podemos definirla como el conjunto de alteraciones morfofuncionales y productivas, causadas por la presencia y multiplicación de un agente microbiano patógeno (virus, bacterias y hongos, básicamente) en un organismo animal y por la reacción en contra de éste, en unas condiciones ambientales determinadas. Introducimos un elemento nuevo, que la distingue de otras enfermedades, el agente causal es un microorganismo patógeno. La naturaleza viva y animada del agente causal condiciona su esencial diferencia: su transmisibilidad.
No todas las especies animales resultan igualmente sensibles a la infección por un mismo agente patógeno. Así podemos diferenciar entre especies receptibles a la infección, cuyo grado de sensibilidad puede variar dependiendo del propio hospedador, del agente o las condiciones externas, y especies no receptibles o resistentes de forma natural, donde el microorganismo no puede asentarse, es decir, no puede infectar.
La infectividad de un microorganismo puede definirse como la capacidad que posee para adaptarse a vivir dentro del hospedador. Por otro lado, la patogenicidad se define como la capacidad del microorganismo de producir enfermedad en el organismo infectado. La virulencia, en cambio, es un término cuantitativo, que indica el grado de patogenicidad. Dentro de una especie patógena, existen cepas más o menos virulentas, y los determinantes de la virulencia vienen definidos por el conjunto de caracteres genéticos, bioquímicos y componentes estructurales del agente infeccioso.
En general el ser humano y los animales están en continuo contacto con los microorganismos, y algunos de ellos colonizan la superficie del cuerpo y ciertas cavidades internas como la boca y el intestino sin llegar a establecer una relación, debido en gran parte a la eficacia de los mecanismos defensivos del individuo. Además, esta reacción tiene lugar en el seno de un medio ambiente (condiciones climáticas, instalaciones, alimentación, manejo,...), que influyen directamente en el desarrollo de la enfermedad, puesto que estos factores medioambientales van a influir sobre el agente y sobre el organismo sensible.
Del estudio de la enfermedad infecciosa se encarga la Patología infecciosa, término que consideramos sinónimo de Enfermedades Infecciosas. Es una ciencia de síntesis, fundamentalmente aplicativa, para cuya estructuración aportan contenido otras básicas hasta constituir un cuerpo doctrinal diferenciado. El estudio de las enfermedades infecciosas debe considerar no sólo los aspectos estrictamente patológicos (clínica y lesiones), sino también abordar el modo singular con que cada microorganismo desarrolla su acción patógena sobre un hospedador animal que reacciona activamente frente a esta agresión, todo ello enmarcado en un medio ambiente con determinantes de extraordinaria diversidad que intervienen, en ocasiones, de manera decisiva en la presentación y evolución de la enfermedad. Esta concepción de la enfermedad infecciosa animal quedaría incompleta si no le añadimos su esencial sentido aplicativo, su finalidad última reflejada en la lucha integral contra los procesos, tanto tratando de evitar su presentación como neutralizando o paliando sus efectos a nivel individual y colectivo.